Los newsletter, posiblemente, son uno de los territorios menos gratificantes en el contexto del diseño gráfico web. Es difícil controlar el aspecto de un newsletter en los variadísimos sistemas de recepción de correo. Además, en muchos casos, los newsletter se publican para vender productos a los usuarios, esto hace, sin duda, que sean poco apreciados. Sin embargo, algunos, si son apreciables.
Un newsletter también puede ser algo interesante
Existen newsletter bien planteados. Con buenos diseños y contenidos interesantes. Un ejemplo puede ser el newsletter de Myfonts editado por Jan Middendorp y diseñado, según explica el colofón por Dick Sherman, muy gráfico y claro… resulta absolutamente grato recibirlo.

Otra cosa interesante de un newsletter es que tenga distintas funciones, almacenado en una dirección web determinada se convierte en un contenido publicado mas, otra vez, el ejemplo del archivo Myfonts resulta del todo pedagógico.
De esta forma, el maldito newsletter puede convertirse en otro modelo de distribución de contenidos, con unos lectores-usuarios fieles por definición, pues son ellos quien han decidido darse de alta vía web.